De Veracruz al mundo
EROS ORTEGA RAMOS
Eros Ortega Ramos
2020-03-11 / 11:23:39
Reflexiones en torno a las manifestaciones del Día Internacional de la Mujer
“Hartazgo de violencia, hambre de justicia y exaltación de radicalismos”








Por Eros Ortega Ramos*



En el marco de la celebración -si es que así se le puede llamar en esta ocasión- del Día Internacional de la Mujer, millones de personas salieron a protestar a las calles de diferentes partes del mundo para exigir un alto a la violencia de género, sexual y feminicida, así como una mayor equidad política, social y salarial entre hombres y mujeres. Esta vez, ni la inminente pandemia del coronavirus impidió que las manifestaciones se llevaran a cabo; Colombia, Chile, Francia, Argentina, Brasil, México y hasta Pakistán fueron algunos de los países que se sumaron al llamado para exigir al Estado el cese de estas formas de violencia, sufridas principalmente por las mujeres:



“En Argentina, donde han aumentado dramáticamente los feminicidios, con 63 mujeres asesinadas en los primeros dos meses del año, marcharon hacia el palacio presidencial en Buenos Aires con rosas y carteles con los nombres de las víctimas […] en Sao Paulo y otras ciudades de Brasil, cientos de mujeres se manifestaron teniendo como blanco principal al presidente Jair Bolsonaro al grito de: “esto no puede continuar”, en alusión a los comentarios machistas del mandatario neofacista […] Miles marcharon en Colombia, desde el Centro de la Memoria y la Paz hacia el Parque Olaya, zona sur de Bogotá, donde condenaron la ineptitud del gobierno para proteger a las líderes sociales […] Activistas del grupo Femen en toples, en París, con lentes y mascarillas, denunciaron en la Plaza de la Concordia “la pandemia patriarcal” y entonaron: “¿Quién está lavando los platos”? y “Estamos haciendo una revolución” […] En Pakistán (¡Sí, Pakistán!) un millar de mujeres desafiaron a la sociedad ultrapatriarcal para manifestarse por sus derechos, bajo un mar de piedras y palos lanzados por los opositores. Otra marcha reunió a mujeres con velo que proclamaban su “libertad de vivir según la sharía (ley islámica) (LaJornada, 09/lll/20).



En nuestro país, al grito de “Justicia, justicia, justicia”, miles de mujeres fueron participes de la marcha multitudinaria en donde la principal demanda fue el fin de los feminicidios, o sea, los homicidios de personas del sexo femenino por meras cuestiones de género. Alrededor de las 14 horas del domingo 08 de marzo del año en curso, el Monumento a la Revolución fue el punto de encuentro de un movimiento social que como nunca antes en la historia moderna de este país, había conseguido poner sobre la mesa la grave problemática social de feminicidios que lleva décadas cobrando la vida de miles de víctimas. El titánico contingente fue creciendo conforme avanzaba en su camino, llegando cerca de las 18:15 horas a la plancha del Zócalo Capitalino.



El hartazgo sin duda era el principal componente que se dejaba ver en diferentes pancartas que las manifestantes llevaban consigo a lo largo de la marcha: “Estamos hasta la madre”, “Aborto sí, aborto no, eso lo decido yo”, “Amiga, hermana, si te



pega no te ama”, “Somos las nietas de todas las brujas que nunca pudiste quemar”, y es que, con base en datos proporcionados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), fueron privadas de la vida más de 310 mujeres tan sólo durante el mes de enero del 2020. De la misma forma, de acuerdo con la información dada a conocer por las fiscalías estatales, al menos 73 de estos homicidios fueron catalogados como feminicidios, esto quiere decir que no menos de 10 mujeres diariamente fueron asesinadas de manera violenta por cuestiones de género. Cifras tan espeluznantes como las anteriores justifican de sobremanera que las manifestantes ya estén “hasta la madre” de que en México se asesinen a las mujeres sin, aparentemente, algún tipo de impedimento.



Y seamos sensatos; la ineptitud e inoperancia del Estado ante esta problemática que NO es nueva y que NO lleva ni uno, ni dos, ni cinco, ni diez, ni quince años gestándose descaradamente bajo nuestro resquebrajado tejido social, sino mucho más tiempo, es lo que más calienta los ánimos de las que, cansadas de exigir acciones concretas de manera pacífica, se han visto ignoradas por las pasadas administraciones panistas, perredistas y priistas. De ahí que las -formas- de protesta, ante la mirada de gran parte de la sociedad mexicana, lleguen a resultar agresivas, tajantes y radicales, por no decir violentas. Y aclaro, de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia justificaré, en caso de que llegue a darse, algún conato de violencia en contra de cualquier persona, trátese de un hombre o una mujer, al momento de llevar a cabo alguna forma de manifestación. Más bien, lo que pretendo expresar es que la indiferencia propicia reacciones desesperadas no siempre pacíficas, y es que, tratando de hacer un breve pero importante ejercicio de empatía respecto a los afectados ahora le pregunto a usted, estimado lector: ¿De qué manera protestaría en caso de que algún familiar suyo haya sido víctima de violencia de género, sexual o feminicida a causa de la inacción de las autoridades competentes? Creo que la respuesta deja en claro mi cometido.



El único y preocupante inconveniente que vi y que he visto a lo largo de estos últimos meses que estas formas de violencia, principalmente ejercidas en contra de las mujeres, han estado en boca de todos, es el de la exclusión sexista que determinados grupos feministas radicales pretenden imponer hacia toda aquella persona que no compagine con sus ideales de lucha, principalmente del sexo masculino. Tenemos que saber que no existe un único feminismo, sino más bien toda una gama de expresiones feministas con intereses y convicciones propias que no siempre simpatizan entre sí. O sea que la heterogeneidad del feminismo es una de sus principales características, claro está, por lo mismo la complejidad de su organización interna resulta una encomienda sumamente ardua. Pero, independientemente de a qué feminismo hagamos referencia, lo que jamás consentiré es esa exclusión sexista, tal y como yo la llamo, misma que anteriormente mencioné.



Ésta se refiere a un rechazo, repudio e inclusive discriminación de ideales diferentes o contrarios a los que el feminismo radical sostiene, reproduce y protege. Siempre



he sostenido que de lo que se trata es de sumar fuerzas, no de dividirlas, mucho más cuando lo que está en juego es la durabilidad de un movimiento social, caso contrario a ese feminismo que, en una de sus peores expresiones radicales y sexistas, ve al hombre como su principal enemigo. En otro artículo de opinión desarrollaré más a fondo este punto, por ahora para finalizar me interesa resaltar los hechos ambivalentes que nos dejó esta marcha del Día Internacional de la Mujer; la exigencia de un país libre de violencias (tanto para mujeres como para hombres) y la gestación de radicalismos que, si no son corregidos a conciencia, pueden terminar por deslegitimar y posteriormente sepultar un movimiento social que aunque ha crecido como la espuma últimamente, aún no encuentra su consolidación por las divisiones internas que propician las imposiciones de intereses particulares ajenos.



Gracias por su lectura.



Twitter: @erosuamero



Facebook: Eros Ortega Ramos



Correo electrónico: sociologia_uameros@hotmail.com



*El autor es licenciado en Sociología por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana y actual estudiante de la Maestría en Estudios Políticos y S

Nos interesa tu opinión

>
   Más entradas
ver todas las entradas
• La polémica por el comportamiento indebido de Vicente Fernández 2021-01-28
• Trump y Biden: de censuras y ascensos 2021-01-22
• La crisis del STC 2021-01-14
• De López Gatell y Donald Trump; las pifias evitables 2021-01-07
• El aborto legal en la Argentina 2021-01-04
• La designación de Delfina Gómez como nueva titular de la SEP 2020-12-23
• Covid-19 y la negación de lo evidente 2020-12-18
• El lenguaje incluyente ahora en animales 2020-12-11
• Maradona y su legado ambivalente 2020-12-04
• El radicalismo del discurso de la no violencia 2020-11-26
• “Becas para todes”; el lenguaje inclusivo y su imposibilidad para el cambio 2020-11-20
• La represalia contra la protesta feminista en Cancún 2020-11-12
• La delgada y sexista línea que separa el coqueteo del acoso sexual 2020-11-05
• La indignación feminista por una ofrenda destruida 2020-10-28
• El capitalismo y su apropiación del discurso de la diversidad 2020-10-23
• La polémica por la eliminación de los fideicomisos públicos 2020-10-15
• La violencia contra los hombres; una grave problemática social invisibilizada 2020-10-09
• El feminicidio de Jessica González Villaseñor 2020-10-05
• FRENAAA y la oposición claudicante 2020-09-25
• Los premios Óscar y la inclusión forzada 2020-09-18
• La polémica por la toma de la CNDH 2020-09-10
• Luisito Comunica y su “apología de la violación” 2020-09-02
• Lozoya y el engranaje de corrupción prianista 2020-08-31
• El curioso caso de Felipe Calderón Hinojosa 2020-08-14
• Oaxaca y su combate a la obesidad infantil 2020-08-10
• Emilio Lozoya y el legado priista de corrupción 2020-08-03
• ¿Cómo se declara una Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres? 2020-07-24
• El calvario de Lydia Cacho en su lucha contra la pederastia en México 2020-07-17
• La visita de AMLO a la Casa Blanca 2020-07-10
• A dos años del triunfo del presidente incómodo 2020-07-03
• Gilberto Lozano y su caravana motorizada contra AMLO 2020-06-26
• Chumel Torres y el descalabro del CONAPRED 2020-06-19
• Las fake news y la oposición resentida 2020-06-12
• La muerte de George Floyd y la indignación estadounidense 2020-06-04
• El “violento” de Hugo López-Gatell y el discurso victimista del PAN 2020-05-29
• La solicitud de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en el Estado de México 2020-05-22
• La Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en el Estado de México y su relegitimación de la justicia penal 2020-05-15
• La inacción de AMLO 2020-05-07
• El aumento de la violencia por el Covid-19 2020-05-01
• Ricardo Salinas Pliego y su indiferencia ante la contingencia sanitaria 2020-04-24
• La educación en los tiempos del Covid-19 2020-04-17
• La educación en los tiempos del Covid-19 2020-04-16
• La ansiedad en los tiempos del Covid-19 2020-04-09
• Del Covid-19, la ignominia de Salinas Pliego y el saludo de AMLO 2020-04-02
• Covid-19; una pandemia para reflexionar 2020-03-24
• El Covid-19 y la indestructible idiosincrasia del mexicano 2020-03-19
• El oportunismo de “México Libre” en la apropiación de movimientos sociales 2020-03-07
• El asesinato de Fátima y la propuesta de “Un día sin mujeres” 2020-02-25
• Violencia de género en la UNAM; acoso y hostigamiento sexual 2020-02-20
• El feminicidio de Ingrid “N” 2020-02-12
• México y su vulnerabilidad ante el nuevo coronavirus 2020-02-07
• AMLO y su avión presidencial 2020-01-30
• El drama de la Caravana Migrante 2020-01-23
• Las lecciones que nos dejó el tiroteo en Torreón 2020-01-13
• El capricho de Trump 2020-01-09
• La impunidad de Felipe Calderón 2020-01-02
• El calvario de Mario Villanueva Madrid 2019-12-30
• Los nexos con el narcotráfico de Genaro García Luna 2019-12-19
• La polémica por el general Zapata feminizado 2019-12-12
• La estafa del Knotfest México 2019 2019-12-05
• La polarización que desató la marcha feminista 2019-11-27
• La polémica que desató Mon Laferte 2019-11-21
• La renuncia de Evo Morales 2019-11-13
• La lamentable censura de la UNESCO 2019-11-11
• Los cabos sueltos del caso Culiacán 2019-11-04
• El descalabro de AMLO 2019-10-26
• Joker y la maleabilidad de la opinión pública “Cuando al espectador se le dice qué ver, cómo verlo, y cuándo verlo” 2019-10-18
• Greta Thunberg y la farsa del activismo social 2019-10-08
• Lo que dejó la marcha a favor del aborto en la CDMX 2019-10-02
• El error de la piloto de Interjet en la era del linchamiento mediático 2019-09-23
• La polémica que desata la Identidad de Género (Parte 1) 2019-09-17
• La opinión pública ante el Primer Informe de Gobierno de AMLO 2019-09-09
• La justicia para algunos es la desgracia para otros 2019-08-06
• El drama de los aspirantes rechazados 2019-07-28
• Un ojo por un cajón de estacionamiento 2019-07-14
• El caso de Raymundo y la explotación laboral 2019-07-07
• Los estudiantes de cristal 2019-06-21
• La intentona del “uniforme neutro” 2019-06-13
• El “Pueblo Mágico” de Ecatepec de Morelos 2019-06-02
• El daño que dejó la huelga en la UAM 2019-05-13
• El negocio del Coaching 2019-04-23
• El negocio del Coaching 2019-04-18
• El Performance como forma de protesta en la actualidad 2019-04-14
• La petición de AMLO 2019-04-02
• El feminismo radical que llegó para ¿Quedarse? 2019-03-24
• El rezago educativo mexicano 2019-03-12
• A 100 días del gobierno de AMLO 2019-03-07
• El fenómeno Yalitza Aparicio 2019-02-18
• Explosión en Tlahuelilpan; una desgracia para reflexionar 2019-02-03
• La enseñanza que deja el combate al huachicoleo 2019-01-21
• La ignominia del EZLN 2019-01-08
• El error de AMLO 2018-12-29
• La austeridad que no llega a la SCJN 2018-12-19
• Los primeros días de AMLO como Presidente Constitucional de México 2018-12-10
• Las consultas ciudadanas de AMLO 2018-11-26
• La sospechosa muerte de Héctor Beltrán Leyva 2018-11-19
• La ignominia de la “Marcha fifí” 2018-11-05
• La inviabilidad del Nuevo Aeropuerto Internacional de México 2018-10-29
• La migración en México; un análisis sociológico 2018-10-22
• Los feminicidios del “Monstruo de Ecatepec” 2018-10-12
• 50° aniversario de la matanza estudiantil en Tlatelolco 2018-10-09
• Linchamientos en México; una grave problemática social en ascenso 2018-09-23
• El último grito de independencia de Enrique Peña Nieto 2018-09-19
• Agresión de porros en Ciudad Universitaria 2018-09-09
> Directorio     > Quiénes somos
® Gobernantes.com Derechos Reservados 2010