Quienes de eso conocen afirman que todos los partos son dolorosos, si aceptamos la veracidad de esa tesis y la vinculamos con los altos índices de feminicidios en nuestro país, concluiríamos que el movimiento feminista en nuestro país se asemeja a un doloroso parto, porque, si bien avanzan en su empoderamiento, la violencia en su contra las hace víctimas de una patología social bastante acentuada en México. No es fenómeno nuevo, será difícil borrar de la memoria histórica el dramático episodio que conocimos como “las muertas de Juárez”, la violencia feminicida escenificada en la década finisecular en Ciudad Juárez. No ha menguado esa trágica versión de violencia de género extendida ya en todo el territorio nacional. Hasta ahora, el registro oficial contabiliza 121 mujeres desaparecidas en lo que va del actual gobierno federal, la cifra no incluye, obviamente, las 187 que fueron victimadas entre octubre de 2024 a octubre de 2025, de las cuales 67 fueron calificadas como feminicidios y 120 homicidios dolosos.
“Pueden estar tranquilos”, dice a los xalapeños la alcaldesa Daniela Griego, quien habla de una policía muy atenta de la seguridad de esta población de 500 mil habitantes, 472 es la nomina de la policía municipal, casi un policía por cada mil habitantes. Sin comentarios. Pero, sin mengua de la responsabilidad inherente al Estado, pese a esa telaraña, el Movimiento feminista avanza firme hacia adelante, y se va consolidando para dar origen a una nueva era en la cual el predominio feminista se extenderá a todos los ordenes de la vida en sociedad, es el parto que da vida a una nueva Civilización en la cual el común denominador se significará por gobiernos mayoritariamente feministas. Ojalá sea para bien de la humanidad. |
|