Empíricamente es posible afirmar que las sucesivas reformas electorales, desde la creación de la Comisión Federal Electoral en 1951 hasta la de 2014 que creó el INE, tuvieron raíz en presiones sociales que los sucesivos gobiernos atendieron como válvula de escape a la presión de grupos opositores. Los legisladores surgidos por la vía de la representación proporcional en 1979 (por la reforma de 1977) encuentran su antecedente en los diputados de partido de 1964 cuya Genesis fue la reforma de 1963. El IFE, la credencial de elector con fotografía, los consejeros Ciudadanos, la lista de electores, etc., fueron expresiones del reclamo de grupos opositores potenciados por la conflictiva elección de 1988. La fuerte presión ciudadana representada por el Gripo San Ángel y las pláticas en Bucareli son hitos trascendentales en el avance democrático de nuestro país. En todas esas reformas la oposición política de este país se vio representada y sus propuestas forman la medula espinal de esos avances electorales.
La ironía política de la reforma electoral en ciernes consiste en su origen porque, a diferencia de las arriba enunciadas, esta es una propuesta desde el gobierno, no de la oposición, ahora ignorada. Vale el cuestionamiento: ¿la reducción de diputados y senadores plurinominales, la mengua del dinero público destinado a los partidos políticos, el embate a la autonomía del INE serían propuesta de MORENA si en vez de estar en el gobierno siguiera como opositor? Obviamente, no. Y no es asunto de principios, como señala Ignacio Mier, el coordinador de MORENA en el senado, porque los “principios” que ahora intenta desmerecer fueron votados por el mismo Mier en su etapa de legislador priista. Asegura la presidenta que enviará su propuesta electoral en los términos ya anotados, al margen del desacuerdo de los partidos aliados, de gobernación, que no ha podido consensuar, la papa caliente pasa a los coordinadores legislativos, MONREAL ya adelantó que sin el concurso del Verde y del PT la reforma constitucional no transitará, Mier, en el senado tendrá que convencerlos de la valía de sus principios. O quizás, también puede ser que el anuncio presidencial relativo a la presentación de la iniciativa solo sea una finta para que el PT y el Verde entiendan que sin su alianza con MORENA ponen en riesgo suvigencia en el diagrama partidista nacional. |
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