En el diagrama partidista de México seis son los partidos con registro, habilitados para participar en elecciones federales, estatales y municipales: PAN (1939), PRI (1946), Verde Ecologista (1986), PT (1990), Movimiento Ciudadano (Convergencia por la Democracia 1999) y MORENA (2014). Sin excepción, todos han participado en elecciones formando alianzas entre sí, sin importar signos ideológicos en privilegio del pragmatismo político para ganar una elección y para mantenerse en la línea de flotación salvando el registro, el Partido del Trabajo ha sobrevivido a duras penas en episodios donde perdió su registro (1991, 2015) y pudo recuperarlo con penurias electorales. Durante todo el siglo XX y en lo que va del XXI varias siglas han surgido en debut y despedida aunque sus promotores persisten en aprovechar las circunstancias para volver a crear otros partidos, es el caso de los del Partido Encuentro Social (PES), registrado como partido político nacional en 2014 pero perdió el registro después de la elección de 2018 por no alcanzar el porcentaje requerido, ahora están en vías de crear otro partido: Construyendo Solidaridad y Paz (CSP), siglas coincidentes con las de la presidenta Sheinbaum (CSP), quien ya expresó su desacuerdo.
Por el momento, Somos México celebró ayer su Asamblea Nacional Constitutiva, a la que asistieron 638 delegados. Allí se informó de 310,000 afiliados procurados en 246 asambleas distritales. Apegado a las reglas establecidas para dicho propósito, la certificación de esa Asamblea estuvo a cargo de la vocal ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE) en la Ciudad de México, María Luisa Flores. En la Asamblea se eligió a Guadalupe Acosta Naranjo como presidente de Somos México, a Cecilia Soto como secretaria general, Emilio Álvarez Icaza, presidente del Consejo General. Se acordó acudir al INE el 27 del mes en curso a presentar la solicitud de registro como partido. Es muy probable que Somos México se convierta en partido político y en esa calidad va a participe en la elección federal de 2027, va a depender de sus promotores el diseño de la estrategia a seguir para evitar seguir la suerte de quien debuta y a la vez se despide, en este caso por no sumar el porcentaje del 3% de la votación. Como partido de nuevo ingreso, Somos México no podrá hacer alianzas con otras siglas, estará a disposición del alcance de su convocatoria. Su irrupción en el tablero político nacional afectará de alguna manera a los partidos de oposición ya vigentes, esta circunstancia los obliga a actuar en defensa propia, es decir formar un bloque que haga atractiva su condición de partidos opositores, de otra manera el riesgo de perder el registro es latente. No la tiene fácil Somos México, pero su participación será ambivalente porque representa una opción nueva y quizás diferente, a la vez participara en medio del fuego de los dos bloques actualmente integrados: PAN-PRI-MC y MORENA-PT-VERDE. En la esfera zoo política será la lucha de todos contra todos, la cadena alimenticia por el voto. |
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