Parece que Veracruz ya es conocido como el estado de los derrames de hidrocarburos. Lo decimos porque el lunes 13 de abril de 2026, un nuevo derrame de hidrocarburos contaminó el arroyo Salsipuedes, afluente del río Cazones, en la zona de Poza Rica de Hidalgo, Veracruz. Esto obligó a la Comisión del Agua del Estado de Veracruz (CAEV), a través de su Oficina Operadora en Poza Rica, a suspender de forma indefinida el bombeo de agua potable desde las 10:00 horas como medida preventiva. Vecinos de colonias cercanas reportaron un fuerte olor a hidrocarburo y manchas visibles (aceitosas o de chapopote) en el arroyo tras lluvias intensas. Algunos habitantes reportaron molestias como dolores de cabeza, náuseas y ardor en la garganta. La contaminación llegó a la zona de la bocatoma (punto de captación), por lo que se activó un protocolo de emergencia para evitar que el contaminante entrara a la red de distribución y afectara la salud pública o la infraestructura. La CAEV pidió a la población racionar el agua almacenada y mantener un monitoreo constante en la bocatoma. Hasta el momento, no se ha precisado el origen exacto del derrame ni su volumen, aunque se menciona una posible fuga en el ducto (algunos reportes lo asocian a instalaciones en Coatzintla o a rebosamiento por lluvias). Pemex ha sido señalado en denuncias ciudadanas por incidentes similares previos en la región. Las autoridades continúan con labores de verificación y evaluación para determinar cuándo se podrá restablecer el servicio de forma segura.
Lanzan rumor sobre el alza del precio a la tortilla sólo para “medirle el agua a los camotes”. Ya vieron que un alza generaría un gran descontento social, por ello recularon
De acuerdo con los datos más citados directamente por la Profeco, a través de su procurador Iván Escalante y el programa “Quién es Quién en los Precios”, el precio promedio nacional del kilogramo de tortilla es de $23.71 pesos; en zonas fronterizas el precio de la tortilla rebasa los 30 pesos por kilo. Pagar un kilo de tortillas arriba de 20 pesos el kilo ya es una carga para la economía de los mexicanos. Es por eso que la sola posibilidad de que el precio de la tortilla se eleve aún más, puso a muchos mexicanos en alerta. Afortunadamente las autoridades encargadas del control de los precios recularon. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) desmintieron este 14 de abril de 2026 las versiones que circulaban sobre un posible incremento en el precio de la tortilla. Según un comunicado conjunto, las autoridades calificaron como injustificados los rumores de alzas, pues el monitoreo de la cadena productiva muestra que los precios del maíz en grano y de la harina de maíz se mantienen estables, sin incrementos que justifiquen un ajuste en el costo final del producto. La Profeco informó que mantiene una vigilancia activa en más de 600 tortillerías a nivel nacional a través del programa “Quién es Quién en los Precios”, con el fin de verificar el cumplimiento de los compromisos establecidos en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla y evitar abusos. Algunos analistas señalan que no fueron rumores ni especulaciones, sino que sí había una intención de subir los precios, sólo que soltaron la noticia como rumor para, como dicen en el pueblo, “medirle el agua a los camotes”. Después del experimento, se dieron cuenta de que “el horno no está para bollos”. El alza del precio de la tortilla generaría un gran descontento en la sociedad.
¿Dónde quedó la promesa de una gasolina a 10 pesos el litro? El gobierno de México recorta gastos para que la gasolina magna no cueste 32 pesos
Todavía resuena en los oídos de muchos mexicanos la promesa de un López Obrador candidato que dijo que si Morena gobernara el país, la gasolina costaría 10 pesos el litro. eso, por supuesto, nunca ocurrió. De hecho, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el gobierno federal aplicará mayores recortes al gasto público en 2026 para financiar el subsidio a la gasolina Magna, Premium y el diésel, sin afectar los programas sociales ni la inversión prioritaria. ¿Por qué se subsidia la gasolina? Ante el alza internacional del precio del petróleo, influido por tensiones en Medio Oriente, como el conflicto Irán-Estados Unidos, el gobierno mantiene estímulos fiscales al IEPS de los combustibles. El subsidio cuesta aproximadamente 5 mil millones de pesos semanales, alrededor de 20 mil millones mensuales. Sin este apoyo, la gasolina Magna superaría los 30-32 pesos por litro y el diésel los 32-33 pesos, lo que generaría presiones inflacionarias en transporte, alimentos y bienes básicos. Sheinbaum indicó que se están “cerrando todavía muchos gastos” y se revisan semanalmente los ingresos, egresos y proyecciones hacia el cierre de 2026. Se reforzará la austeridad, priorizando la reducción de gastos operativos, compras gubernamentales y otros rubros no esenciales. Se garantiza que no habrá recortes en programas de bienestar, educación, salud ni inversión pública prioritaria. Los recursos se tomarán de presupuestos ya aprobados por el Congreso para otros fines. Esta estrategia busca proteger el poder adquisitivo de las familias y contener la inflación, aunque implica un esfuerzo fiscal adicional en un contexto de volatilidad en los precios energéticos. Por supuesto, el dinero con el que se subsidia la gasolina es el de nuestros impuestos.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
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