Para nadie es nuevo que Veracruz es el lugar más peligroso de México para ejercer el periodismo. El asesinato de Carlos Leonardo Ramírez, acaecido el 8 de enero de este año y el de Luis Ángel López Valdez el pasado día 11. Más al secuestro de Roxana Guzmán, se suma el allanamiento y vandalismo del domicilio del compañero Edgar Hernández, es ya inaceptable...
Y si el gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, de Morena, declaró que no se puede gobernar sin tener acuerdos con la delincuencia. En el caso de Veracruz, no se puede gobernar sin el acuerdo con las autoridades. Pues los hechos nadie duda de que sean ordenados por quienes gobiernan.
Al tema internacional...
Pues que siempre no. Para no variar, Trump mintió de nueva cuenta -en la guerra es loable el engañar al enemigo- al asegurar que el acuerdo con Irán se firmaría ayer domingo; pero Irán lo pospuso para el viernes. Posiblemente en Ginebra...
Y confirmó la firma del memorándum de entendimiento; -que no un acuerdo de paz-. Pero nada se ha sabido de su contenido. Más, sin embargo, se puede asegurar que el punto más destacado será el compromiso de Irán de no fabricar bombas atómicas...
Que es el pretexto que esgrimieron los EE.UU. e Israel, para llevar a cabo el ataque. Cuando el país de Zaratustra (tal vez 2º milenio antes de esta era) ha dicho desde siempre, que nunca ha tenido intenciones de fabricarlas...
Pero finalmente Trump tiene que alegar y hacerlo ver como un triunfo; pues les ha costado muy caro a los contribuyentes el hacerle caso a ese par de enfermos mentales que son perfectamente capaces de matar por dinero...
Trump no puede firmar un acuerdo y regresar, para salir con que lo de las armas nucleares fue todo lo que se logró. Y si ellos fueron los que atacaron; ellos son los que deben de pagar por los daños ocasionados...
Como sea, lo bueno es que ya Washington y Teherán detuvieron la guerra. Habrá que esperar para saber qué va a hacer Israel y el texto del acuerdo al que puedan llegar....
Pero por lo pronto, el precio del barril de crudo se desplomó; y Trump anunció, como gesto de buena voluntad, el fin del carísimo cerco marítimo a Irán -aunque la verdad es que fue para ahorrar gastos-...
Ya quedaron atrás las amenazas de hacer volar por los aires a la milenaria Persia; que se iba a quedar con la mitad de su petróleo y que se llevaría todo el uranio. Siempre se ha dicho que es mejor una mala paz, que una buena guerra.
Cambiando de tema...
Ya saben mis tres amables lectores, que todos los días se reciben watts de como dejar de trabajar invirtiendo unos cuantos pesos y ganar miles y miles. Y respaldan lo dicho, desde la señora Sheinbaum, pasando por Slim y todos los millonarios conocidos que invitan a invertir...
Ya saben la letanía. Esta oportunidad es para unos cuantos -idiotas- y no se repetirá nunca más. Para que les platico de fórmulas milagrosas y tratamientos que curan todo tipo de enfermedades: cáncer, diabetes, artritis, sordera visión borrosa, impotencia y hasta mal de amores...
Todos tienen fórmulas secretas. Y la debes de tomar, antes de que las farmacéuticas lo borren, porque corren el riesgo de quebrar si todos les hacen caso. Puro fraude. Pues bien...
Dentro de todo lo que me llega, uno me llamó la atención, pues aparecía el cardenal arzobispo primado de la CDMX Carlos Aguiar Retes -heredero del controvertido Norberto Rivera Carrera- y como estos cuates no dan paso sin guarache, quise averiguar dónde andaban metidos ahora...
Pues como cada vez la gente cree menos en las religione$ y sus patéticos dio$e$, de algún lado tienen que sacar dinero para seguir viviendo como reyes...
El caso es que se trata de una fórmula de un cura de hace siglos, que devuelve la vista como por arte de magia o milagro...
Y sacan los testimonios de gente que se ha curado de todo tipo de enfermedades oculares. Cataratas, glaucoma, desprendimiento de la retina, visión borrosa, manchas, estrabismo, mal de ojo, etc. etc.
Y dice que la cura es con lo que todo mundo tiene en casa. Que se puede empezar hoy mismo y al día siguiente estará viendo con más claridad. Solo se necesita ajo y agua con sal...
El nayarita, a quien su entrevistador llamaba “eminencia”, daba todo tipo de explicaciones científicas de los problemas de los ojos, usaba un lenguaje no entendible para todos. Por lo que se notó que era claro el montaje. Pero...
Ahí venía el fondo del asunto, no nada más era cuestión de comer ajo y tomar agua con sal. No, no, no. Había que poner las proporciones exactas. Y para ello, ya había unas cápsulas...
Y ya no era de un día para otro el recuperar la vista, sino que en 17 días se vería el cambio. Ya saben, pague al recibir, garantía y demás. Y el precio por promoción era de casi 600 pesos; pero que si se vendiera en farmacias sería de 15 mil...
Ya para levantar el pedido, pues sonaba interesante, informan que no son los casi 600 pesos -no recuerdo la cifra exacta- pero que ahora sería el doble, porque el tratamiento son dos frascos...
Se le propuso a quien llamó para dar toda la información, que pusieran todo el tratamiento en un solo frasco, para que saliera más barato. Pero como dijo que no se podía, se le dieron las gracias y que entonces cancelara el pedido.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.
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