Hace días se había anunciado en este mismo espacio, que dentro de todo lo inaudito que ha estado sucediendo, ayer lunes pasarían cosas que impactarían al mundo entero y trascenderían al quehacer humano; pero nada...
Las matanzas, las traiciones, la inseguridad y la falta de medicamentos para combatir las enfermedades que ellos mismos producen y generan, ya se consideran como normales...
Pero al filo de la media noche, se informó que la Isla de Taiwán se encuentra rodeada de buques de guerra chinos y está siendo sobrevolada por decenas de aviones de combate, en un bloqueo que pretende someterá la Isla sin disparar un solo tiro...
Con una Casa Blanca metida en la guerra de Ucrania y comprometida hasta el cuello en el conflicto de Israel con la Antigua Persia, tiene en vilo la economía del Planeta. Sin soslayar a Venezuela, que por ahora requiere de muchos cuidados...
La oportunidad con la que actuó Xi Jinping, captará la atención del mundo; retando a un gobierno con constitución, moneda y Ejército propios; pero que internacionalmente no existe, como no sea parte de China...
Hasta el momento no se sabe más del delicadísimo asunto; pero los chinos son por esencia muy pacientes; por lo que la decisión debe de haber sido muy bien estudiada antes de haber dado el determinante paso...
Aunque la Prensa Occidental considera la acción casi como de rutina, esgrimiendo que no es la primera vez que Pekín intenta presionar al gobierno autónomo de la Isla.
En otra región del mundo, Washington se ve en problemas para justificar el retiro de la zona del portaaviones USS Gerald Ford...
Imponente navío que según el NYT estuvo ardiendo durante 30 horas consecutivas; pero no se dijo nada de ataques de misiles iraníes; sino por un fallo en un conducto de ventilación de una lavadora que ocasionó el repentino fuego...
Explicación que desde luego no convenció a ninguno de mis tres amables lectores; porque de ser cierto que todo se originó en la lavandería principal del enorme navío y no se puedo extinguir el fuego por 30 horas...
Solo imaginar cómo hubiera sido el daño si el fuego hubiera sido originado por un misil.
A todo esto...
Joe Kent, director del centro Nacional anti terrorismo de EE.UU. le presentó su renuncia a Trump; argumentando que su consciencia no le permite apoyar la guerra contra Irán...
Toda vez que el país persa no representaba ninguna amenaza inminente para EE.UU. Y que, como era de suponerse, iniciaron la guerra por presiones, del asesino compulsivo de Netanyahu...
Pero finalmente, muy apegado a sus histriónicos desplantes de omnipotencia Trump aseguró, ante la poca solidaridad de la OTAN, que Washington no necesitaba la ayuda de nadie. Pero no se olvida que más pronto cae un hablador que un cojo.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.
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