Mientras los seres humanos, es decir, de la especie homo sapiens -se invita a mis tres amables lectores, que vayan a la Wikipedia y vean completa la definición de lo que ahí dice que somos...
Según esto, una maravilla bípeda, que sobre todas las cosas destaca su capacidad de raciocinio. “su alta capacidad de razonamiento complejo, para aprender”, dice textualmente, entre muchas otras cualidades...
Como el uso del lenguaje, inteligencia ¡sociabilidad! y autoconciencia; entre algunas otras virtudes de las que fuimos dotados...
De las guerras, los crímenes y la soberbia, no dice nada. Ni una sola palabra. Pero resulta, que somos la única especie que es lo suficientemente estúpida, como para destruir su habitar, es decir, para destruirse a sí misma...
Y quien se daña a sí mismo, dañará, consecuentemente, todo lo que le rodea. Eso es una Ley...
Del lenguaje y lo sociables, ni pa qué les cuento. Pero es evidente que los “sapiens” están tan ocupados en su desarrollo ¿? y progreso ¿? que no tienen tiempo para observar la inteligencia, el lenguaje de los animales y sus reglas sociales. De las que mucho podemos aprender. Ya no quiero citar de su nobleza, lealtad y amor incondicional. Porque da pena ver nuestro reflejo en un espejo...
¿Y saben a quienes les debemos esos pensamientos, metidos, literalmente, a sangre y fuego? Pues a esa milenaria enseñanza -de la que ya va siendo tiempo que nos deshagamos- que dice que somos superiores a todo cuanto existe...
Que todo esto, fue hecho para nuestro goce y disfrute -háganme el regalado favor-. Pues todo se lo debemos a las “benditas” religione$...
Por cierto, les informo a mis tres amables lectores, que ya estoy terminando un libro, que promete hacer pensar a algunos y a enojar a otros. Se los recomiendo desde ahora. Se va a llamar...
Dio$.com
Pero regresemos...
Si vemos el entorno, no sólo el nacional, sino el mundial; la pregunta obligada es: ¿hacia dónde vamos. Qué clase de mundo les estamos dejando a quienes vienen detrás?...
Cuando somos muchos los que recibimos un mundo mejor del que estamos entregando. Y eso quiere decir que no hemos hecho bien las cosas...
Mientras los “sapiens” no entendamos y aceptemos que nos comportamos así, porque no somos hijos de esta Madre Tierra...
Y que el no encajar como eslabón en ninguna cadena ecológica, quiere decir que los perfectos ¿? hijos de la Creación, somos en realidad unos viles parásitos...
Y no de los buenos, los saprófitos, como los que ayudan a la digestión. No, somos patógenos, es decir, dañinos, que hacemos daño...
Donde quiera que el “sapiens” llega, todo, absolutamente todo lo destruye. Por lo que decir que somos hechos a imagen y semejanza del Creador; más parece una arrogante burla, que un halago. Solo que esas absurdas creencias se las metieron a la humanidad, como arriba se cita, a sangre y fuego. Pero...
En realidad ¿así somos? O sea, que unos fuimos creados como malos y otros como buenos ¿Tiene eso sentido? Y si el Creador es todo poderoso, según dicen ¿No puede cambiar las cosas?...
Pues no. No somos la porquería en la que nos hemos convertido como humanidad. Pero eso lo comentaremos mañana...
Si el Sol me presta vida.
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