De Veracruz al mundo
POLÍTICA FICCIÓN
Jorge Marín Barragán.
2019-12-29 / 20:32:59
Estado Criminal (Segunda parte, Fox Company).
La corrupción que se vivió durante más de 70 años de hegemonía priista, así como la impunidad que gozaba la clase política que se enriquecía al amparo del poder, en el año 2000 fue bandera política del PAN y su candidato Vicente Fox. Con la promesa de cambiar el sistema y llevar a juicio a los peces gordos de la corrupción, llegó por primera vez a la Presidencia un partido diferente al PRI, con ello, soñaron alguna vez los mexicanos, que se lograría la instauración efectiva de la democracia, que habría beneficios y oportunidades para todos, que la transparencia en la aplicación de los recursos públicos por fin llegaría, que se acabaría la corrupción y que el PRI desaparecería, no fue así, por el contrario, el viejo sistema se fortaleció, la corrupción y la impunidad vivieron sus mejores momentos.



FOX: CON LOS MISMOS PARA HACER LO MISMO. Actores políticos, algunos de relevancia nacional convencidos de la necesidad de un cambio y otros simples oportunistas, se sumaron a la campaña de Vicente Fox en el año 2000, Porfirio Muñoz Ledo, renunció a la candidatura presidencial por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM); Layda Sansores, entonces Senadora por el PRD, abandono al candidato de izquierda Cuauhtémoc Cárdenas; Alfonso Durazo Montaño, ex secretario particular de Luis Donaldo Colosio y otros militantes de izquierda y el PRI así lo hicieron. Fox se comprometió a que la economía alcanzaría un crecimiento anual de 7 %, aparejada con la generación de 1 millón 300 mil empleos. De entrada esta era una falsa promesa como casi todo lo que prometió, ni siquiera en los mejores momentos de la economía en nuestro país se podía aspirar a alcanzar tal crecimiento, peor aún, diversos analistas opinaban que por cada punto porcentual de crecimiento se podían generar 100 mil empleos, por lo tanto esa promesa no era una barbaridad estúpida, sino una mentira premeditada dicha con todas las agravantes: premeditación, alevosía y ventaja.



Otro compromiso adquirido y que no cumplió, fue el respeto a las libertades y la pluralidad, así como garantizar condiciones equitativas de competencia electoral. En este punto Vicente Fox no se conformó con no cumplir, sino que, como en el pasado, utilizó las instituciones que juró honrar para intentar sacar de la contienda a uno de sus adversarios, como ocurrió con el desaseado proceso de desafuero promovido desde la Presidencia contra Andrés Manuel López Obrador. Su indebida intervención no logró impedir que fuera candidato, pero su intromisión ilegal en el proceso electoral 2006 impidió que ganara la Presidencia de la República.



En el combate a la pobreza se comprometió a que los programas federales no fueran utilizados con fines electorales, sin embargo, constantes fueron las denuncias por favorecer a su partido a través de la asistencia gubernamental y no solo eso, el combate en contra de la pobreza no tuvo éxito, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari la cifra de pobres que se manejo fue de alrededor de 27 millones de pobres, con Ernesto Zedillo aumento a 40 millones de pobres después de la severa crisis de 1994, al término de la administración de Fox las cifras manejadas en la opinión pública rondaban los 50 millones de pobres.



El 19 de enero de 2001 fecha en que ocurrió la fuga de Joaquín Guzmán Loera, el mal llamado gobierno del cambio de Vicente Fox tenía escasos 50 días en funciones, el Secretario de Gobernación era Santiago Creel Miranda, Alejandro Gertz Manero había sido nombrado Secretario de Seguridad Pública, Jorge Tello Peón era Subsecretario, Enrique Pérez Rodríguez fungía como Director General de Prevención y Readaptación Social y Leonardo Beltrán Santana era Director del Penal de Puente Grande.



Expertos y analistas en temas de seguridad y narcotráfico, han documentado, que “el chapo Guzmán”, durante su reclusión en ese penal, construyo una red de complicidades que incluía funcionarios importantes del área de seguridad y que mediante sobornos tenía a su servicio a personal del penal, también existen datos que suponen que al poco tiempo de su llegada las medidas de seguridad se distendieron y que este transitaba por las instalaciones del penal sin restricciones insalvables, además, se le permitieron infinidad de excesos, como ingresar músicos, mujeres y permiso para la celebración de fiestas, hasta llegar al momento de su fuga en el año 2001.



Derivado de este hecho se conoce que alrededor de 70 personas de rango menor vinculadas al sistema penitenciario fueron investigadas y llamadas a comparecer, de estas, el único mando significativo que recibió condena por los delitos de cohecho y evasión de reos, fue Beltrán Santana quien era el Director del Penal, sentenciado a 18 años de prisión, condena que apelo y logro reducir a 11 años, pasando en prisión 9 años al ser liberado por buena conducta en junio de 2010. Ahí dejaron la investigación, como coloquialmente se dice “el hilo se rompió por lo más Delgado dejando intactas las complicidades evidentes.



En cuanto al tema de la corrupción, durante la administración de Fox pésimos fueron los resultados, los peces gordos que prometió no cayeron y el llamado a cuentas de los actores del pasado, que sobre ellos pesaban sospechas en su actuación como funcionarios públicos, nunca se dio, por el contrario, su administración pasó a formar parte del ignominioso record de impunidad.



Sobre los salarios de los funcionarios públicos, estos crecieron de manera exorbitante, tan solo en el presupuesto del último año de su gobierno las percepciones ordinarias del Presidente eran de alrededor de 2 millones 800 mil pesos, funcionarios menores como Secretarios y Subsecretarios también superaban los 2 millones de pesos anuales en percepciones, con la particularidad de que en el rubro de compensaciones se multiplicaban considerablemente las remuneraciones de algunos de sus colaboradores, en ocasiones hasta 7 veces su salario nominal.



Otro lastre que nos dio la frívola administración del “cambio”, fue la llamada “pareja presidencial”, nombre acuñado por el propio Fox a esta deformidad democrática, porque la gente voto por él y no por su pareja. Rayando en el cinismo, Vicente Fox, hacia público que compartían decisiones y que trabajaban para los pobres y marginados.



En contra de lo que él llamaba trabajar para los pobres, estaba el famoso escándalo que protagonizó su administración sobre el pago de toallas con un costo unitario de 400 dólares; sabanas de 3, 500 dólares y cortinas a control remoto por 17 mil dólares, sus equivalencias al tipo de cambio actual se traducen en un verdadero despilfarro. Para completar la burla y el abuso de esta pareja, eran fama pública los costosos gustos de la primera dama, ropa y accesorios de las mejores marcas, Chanel y Tifany entre otras marcas de prestigio, para, eso sí, acudir a “luchar por los pobres de este país”. Tiempo después llegaría el descaro total, en el proceso electoral del año 2012, el presidente de la alternancia, Vicente Fox Quezada, sin rubor y sin vergüenza, pidió el voto para Enrique Peña Nieto, candidato del PRI, confirmando así su pertenencia al régimen corrupto que supuestamente decía combatir, a paso firme la mudanza hacia un Estado Criminal continuaba……...



JORGE MARÍN BARRAGÁN



Orizaba, Ver. A 29 de diciembre de 2019

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