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XALAPA.- Más de la mitad de los deportados bajo el nuevo gobierno de Donald Trump eran trabajadores o estudiantes indocumentados sin ningún delito, ni siquiera una multa de tráfico, lo que contradice la justificación del presidente de Estados Unidos de que todos los expulsados tienen antecedentes criminales. A través de su cuenta de X, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) había estado publicando los totales de aprehensiones diarias en los primeros días del segundo mandato de Trump, que comenzó el 20 de enero, pero dejó de hacerlo a principios de febrero. No obstante, datos obtenidos por la organización ProPublica y el diario The Texas Tribune muestran que, desde el 20 de enero, cuando Donald Trump juró su segundo mandato, hasta los primeros días de febrero, hubo unos 14 mil arrestos de migrantes, de los que solo el 44 por ciento tenía antecedentes penales; de ellos, cerca de la mitad fueron condenados por delitos menores. El temor a encontrarse con un agente del ICE se ha extendido como la pólvora entre las familias de estatus mixto, en las que uno de los miembros es indocumentado. La experiencia de las últimas semanas ha dejado claro que no tener antecedentes penales no les protege de la deportación. Incluso muchos de los inmigrantes deportados a la prisión de Guantánamo, que fueron descritos por el zar de la frontera, Tom Homan, como “lo peor de lo peor”, carecen de antecedentes. Los venezolanos enviados a la base naval ubicada en Cuba, que ya han sido trasladados a Caracas vía Honduras, han sido calificados como criminales violentos o vinculados a la pandilla Tren de Aragua. Algunos fueron identificados como tales por llevar ciertos tatuajes propios de ese grupo, considerado por Trump organización terrorista. Sin embargo, varios medios han desmentido que se trate de delincuentes. A pesar de que las autoridades no dieron a conocer la identidad de los deportados a Guantánamo, ProPublica y The Texas Tribune identificaron a casi una docena de los migrantes venezolanos enviados a Guantánamo y pudieron confirmar que al menos tres de ellos no cometieron ningún delito, más allá de haber entrado de forma irregular en el país.
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