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JOSE LIMA COBOS
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2017-04-07 / 18:40:31
Cuando al juez le tiemblan las piernas; solo queda el amparo
Si bien los que medianamente aprovechamos los estudios jurdicos caemos en serias contradicciones, que se espera de los legos o los nefitos que se les ocurre transitar o incursionar por esos caminos, de ah la ignorancia llega a ser temeraria, que nos puede sorprender, como dijo el ministro Prez Dayn, que todo es cuestin de criterios , es decir, justifica que si muchas veces la ley siendo clara el que la aplica la interpreta a su manera y no digamos el que la expide o la hace , pues de ah aquella expresin que el que hace la ley, hace la trampa, en sntesis cuando se enturbia o involucra intereses econmicos , polticos o sociales el delito no es grave, como es el caso de peculado, por ejemplo ,o bien cuando se violan derechos humanos con disposiciones regresivas.

Ahora, si es temerario emitir opiniones a la ligera, esto es, sin conocimiento de causa o del expediente por resolver, ms lo es ms cuando , quien se encarga de la administracin, vigilancia, disciplina y carrera judicial de la federacin, incurre en acciones que por ligeras, ponen en entredicho a quienes se le impone la obligacin de resolver con plena autonoma e independencia que de suyo est en la ley y sus actos u omisiones es motivo de responsabilidad administrativa o penal y que, siendo el Consejo de la Judicatura Federal la encargada de velar por esa autonoma , independencia e imparcialidad , incurre en un desliz, como ha sucedido en el caso de los llamados porks, con un linchamiento deleznable que amedrenta a quienes, teniendo como obligacin esencial, sin miramiento alguno cumplir con la constitucin, los tratados internacionales y las leyes en vigor, ahora se actuar con temor ante esa agresin abrupta que no resiste el menor de los anlisis y ms cuando los tiempos de los recursos no se han agotado, como tampoco se ponder , la presuncin de inocencia, el debido proceso, la defensa efectiva, etctera de quien ponder o razon el fallo que incomoda y que zahiere a la judicatura.

El Consejo de la Judicatura federal est integrado por siete miembros y que, con lo acontecido recientemente no justifica su permanencia para velar por lo que no cumple, pues si ante la duda se debe amparar y proteger al imputado, se regresa al viejo criterio de que un auto de formal prisin y- hoy una vinculacin a proceso- no se le niega a nadie, cuando vemos que a los jueces ordinarios les tiemblan la piernas para decidir y dejan a los tribunales federales que se echen la bronca , por ello, ya basta de ms burocracia innecesaria e ineficiente, que solo contribuye a empobrecer ms a la nacin en tanta inversin que se aplica a la justicia y cuyas crceles estn saturadas de inocentes, en conclusin, se abusa de la prisin preventiva por jueces timoratos que cuidan ms la pitanza o la placenta que la dignidad de la magistratura.

Para que se tenga una idea clara del escndalo meditico y que el consejo de la judicatura hizo suyo y alent el linchamiento contra un juez federal - que razon y pondero su resolucin en un caso tan complejo- , lleva a demostrar que el fiscal y el abogado de la vctima- por cierto actual fiscal del estado- no demostraron la existencia del cuerpo del delito para que se vinculara a proceso, pues a ellos es a quienes corresponde desahogar tantas y cuantas probanzas resulten necesarias para acreditar los elementos integradores del cuerpo del delito, as como de la probable responsabilidad del imputado y al no colmarse as y al existir una serie de incongruencias bien sea por negligencia, descuido o incapacidad, son stos , los nicos responsable que el juez del amparo haya resuelto en la forma que lo hizo, por lo mismo debera estar abierta una carpeta de investigacin en su contra y que no queden impunes, pues los servidores pblicos y los abogados patronos, incurren en delitos por accin u omisin, y siendo tcnicos en derecho no pueden alegar ignorancia.

As las cosas, al no existir certeza jurdica en la conducta exactamente configuradora del tipo penal y los agravantes que prev el cdigo aplicable, imposible es mantener en prisin si no encuadra su actuar en lo que se le imputa, al incurrirse en violacin a sus derechos humanos protegidos, de ah que al revisarse el amparo concedido por el tribunal correspondiente, se llegar a la misma conclusin, pero desafortunadamente el dao cometido queda para siempre en quien est injustamente recluido.

Diplomado en amparo y derechos humanos*

Limacobos@hotmail.com

Tiwtter @limacobos1

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