El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Inicio
... EL LLANTO DE UN MEXICANO
Luis Donaldo Colosio Riojas
2013-09-04 / 13:01:18
Me preocupa.
Me preocupa. Me preocupa que veo a un pas olvidado por sus lderes, quienes se concentran en sacar adelante sus carreras y a sus partidos antes que a su gente.
Me preocupa. Me preocupa que veo a un pas olvidado por sus lderes, quienes se concentran en sacar adelante sus carreras y a sus partidos antes que a su gente.

Me preocupa ver un abismo de desigualdad y diferencia, permeado todo por la infame indiferencia de quienes tienen la responsabilidad de honrar la confianza de su gente.

Me preocupa ver que en el Congreso imperan el caos y la desunin, que los triunfos de mis diputados sean ver quin difama ms al otro o quin silencia con ms fuerza. Que exista un aura de trabajos inconclusos y que los pocos que se dedican al trabajo son sopesados por quienes se dedican al ultraje. Me preocupa ver ms respeto en las tribunas de un clsico de futbol mexicano que en los escaos y curules legislativos (qu se puede esperar de la raza?)

Funcionarios pblicos ausentes o sumisos (NISI) (Ni trabajan, pero SI cobran) y fuerzas policiales abandonadas o corrompidas es el maltrato que nos dejan nuestros gobernantes. Benditas aspiraciones de nuestros jvenes con tanta materia prima corroda. No es sorpresa que ni estudien, ni trabajen si el sistema educativo es cada vez menos adecuado y contina decayendo gracias a quienes se supone deberan levantarlo. El empleo y las oportunidades son virtualmente inexistentes y nuestra economa es tratada con la lujuria de unos cuantos.

Me preocupa mi tierra, sangrando a borbollones, con sangre nacional y extranjera, de quienes depositaron su confianza en unos cuantos. Me preocupa que esos cuantos tampoco sean eficaces porque algunos muchos se empean en que fallen con tal de alzarse el cuello y alardear un se los dije.

La desigualdad de ideas nunca ha sido crimen, pero el callarlas y asesinarlas es nuestro nuevo movimiento nacional.

Miles de millones de pesos, de nuestro dinero, de nuestros impuestos, se reparten a unos cuantos para hacer bien muchos nadas, mientras tanto, nuestros nios tienen hambre, tienen sed y tienen miedo. Miedo, no de una inseguridad que crece sin medida, sino de lo que seguramente terminarn siendo: seres olvidados y marginados por su patria y a quienes luego se les reclame de holgazanes. Se les castigar por ineficientes y por no saber aprovechar las infinitas oportunidades inexistentes que tuvieron. Nuestros nios, pero qu demonios les hicimos?

Me preocupan todos y cada uno de los miembros de mi familia, ms de 112 millones de ellos, que miran al futuro sin un rumbo certero, ese rumbo que nuestros predecesores se negaron rotundamente a asegurar y que ahora miran con desconcierto alegando que no es su culpa. Y la pelea contina; y las divisiones incrementan; y las diferencias se exaltan; y nuestros nios, mientras tanto, sufren.

Pero qu te pasa, Mxico? En qu momento se volvi rutina suicidarte?

Me preocupa mi gente, que prefiere esconderse frente a una pantalla de televisin que detrs de un libro, o mejor an, de un oficio. Me preocupa que la poltica de desarrollo colectivo nacional en estos momentos pareciera que se llama 'resignacin', pareciera que se llama 'derrota' (dificil pelear contra las diversas mafias que se apoderan de los puestos publicos para saquear el pais).

Me niego rotunda y enfticamente a quedarme dormido, a darme por vencido. As me tachen de por vida de demente o inadaptado. Qu ilusos somos todos al pensar que Mxico necesita hroes, si lo nico que le hace falta es la atencin de sus ciudadanos, o mejor quiz, unos cuantos ms de estos.

Este es el movimiento de la tercera insurreccin mexicana, cuyo campo de batalla se libra en nuestros propios corazones, donde las nicas armas que encontremos y utilicemos debern ser la paz, el trabajo y la Patria: suficientes muertes ha soportado lo sagrado de este suelo, y la tierra que se tie de rojo con la sangre de mi sangre es testigo de mi entrega. La batalla se gana en el corazn de nuestra gente, al denunciar nuestras propias faltas al pas... y a nuestra estampa.

El autor es hijo de Luis Donaldo Colosio y Ana Laura Riojas.

Es fundador del despacho Basave, Colosio, Snchez Abogados y catedrtico de la Facultad de Derecho y Criminologa de la Universidad Autnoma de Nuevo Len.

Nos interesa tu opinión

   Más entradas
ver todas las entradas
> Directorio     > Quiénes somos
® Gobernantes.com Derechos Reservados 2010