No hay que ser muy inteligente ni estar muy informado, para habernos dado cuenta que cuando Felipe Calderón decretó que se detuviera el país, muy pocos pensamos que era una mariguanada.
A mí, debo confesarlo, amigos médicos me explicaban la mutación del virus A/H1N1 y la verdad es que no entendía. Lo que más me preocupaba era la consecuencia económica y social que podía tener una decisión de este tamaño.
Pero las cosas caen por su propio peso y hoy sale a la luz pública un reportaje en la revista Proceso del 1 de febrero, firmado por Francisco Olaso, que se titula: “Influenza: Pandemia Falsificada”, en la que se mencionan cosas que, de ser ciertas, todos los mexicanos deberíamos unirnos y pedir la destitución de Felipe Calderón de la Presidencia de la República.
En este escrito, el periodista Francisco Olaso plasma la entrevista con Wolfgang Wodarg, presidente de la comisión de salud del Congreso de Europa, quien preside una investigación al respecto y sostiene que, “la Organización Mundial de la Salud fomentó “un pánico injustificado” en torno a la pandemia AH1N1. El propósito: beneficiar a las grandes compañías farmacéuticas”.
El entrevistado por Proceso afirma: la “reacción sobredimensionada” del Gobierno de México se debió a que fue mal asesorado por especialistas que “actuaron de manera tonta”, o bien “que podrían haber sido sobornados”. (¡!)
“El gobierno de México reaccionó de manera desproporcionada ante la Influenza A/H1N1. Los especialistas lo asesoraron mal y habría que ver si detrás de ello hubo ineficiencia o sobornos de parte de las grandes compañías farmacéuticas”, comenta el epidemiólogo alemán Wolfgang Wodarg, quien además pone en duda la pertinencia de las medidas “extremas tomadas en 2009 por las autoridades mexicanas, entre ellas el cierre de escuelas, restaurantes, cines y espectáculos”.
Wodarg, presidente de la Comisión de Salud del Congreso de Europa, dice que el organismo “inició el 11 de diciembre pasado una investigación sobre el papel de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ante el brote de Influenza A/H1N1 registrado en México, que se convirtió en pandemia en abril del año pasado.
“La comisión sospecha que la OMS indujo a la población mundial a un pánico injustificado al elevar la enfermedad al grado de pandemia en junio de 2009 con base en parámetros que habían sido modificados un mes antes. Esos parámetros, explica, consideraban el ritmo de expansión del virus y ya no del grado de mortalidad, lo que se tradujo posteriormente en una campaña de vacunación mundial, muy onerosa para los gobiernos, que ha rendido enormes beneficios a la industria farmacéutica.
“Además el organismo considera que la vacunación no sólo ha sido innecesaria, sino que podría llegar a ser perjudicial, entre otras razones, porque se recomendó, el uso de vacunas que, patentadas con prontitud, no fueron sometidas a suficientes pruebas para garantizar su efectividad.
“En el epicentro de la investigación están la transparencia y credibilidad de la OMS y los posibles medios utilizados por los grandes consorcios farmacéuticos para influenciar a funcionarios y científicos a cargo del cuidado de la salud pública mundial.
“Una vez dados a conocer los pormenores de la investigación, la directora de la OMS, Margaret Chan, anunció el 12 de enero que someterá su gestión a una auditoría externa”.
Esto, estimado lector y lectora es un extracto de la entrevista de la revista Proceso con un reconocido epidemiólogo alemán, que pone en duda la veracidad de la información que manejó la OMS y las decisiones relacionadas con esta pandemia tomadas por Felipe Calderón.
Ya nada se ha analizado cuánto le costó al país esta toma de decisiones, y detenerlo prácticamente.
Los mexicanos hemos pasado por momentos muy difíciles en los últimos tiempos, que han dado muestra de la fortaleza de espíritu que tenemos los mexicanos y en especial los veracruzanos, ya que somos personas que la naturaleza nos ha dado todo y que la verdad vivir en este paraíso es sólo para elegidos.
Sin embargo, las memas decisiones de nuestros gobernantes nos están forzando a que todos nos unamos y pidamos que Felipe Calderón abandone el poder. Creo que en la historia reciente del país, no ha habido otro Presidente de la República más soso que éste.
Esas declaraciones del científico Wodarg nos deben preocupar, ya que estamos hablando de uno de los temas torales de la vida política del país, que es la salud de los mexicanos.
Cómo es posible que tanto el Instituto Politécnico Nacional como la UNAM hayan avalado la decisión del Presidente en ese momento, y más, hayan tenido que salir a soportar tan terrible decisión que iba afectar económicamente a todo el país.
Nunca nadie se había atrevido a hacer semejante cosa. Debemos estar pendientes los mexicanos y ya no dejar que este pelmazo siga haciendo destrozos como chivo en cristalería.
Lo está diciendo una autoridad en la materia y se está metiendo con un organismo internacional que se “supone” debería velar por la salud de la población mundial, que es la OMS.
No cabe duda, que en estos tiempos de falta de valores, lo que se ha vuelto un imperativo es el “negocio” que se puede lograr, aunque en ello vaya la salud de la humanidad.
Hace unos años, cuando acudíamos a la escuela o en la casa, nos enseñaban que había cosas que NO estaban permitidas y que NO se debían hacer por el bien de uno y el de los demás. Por lo visto, hoy se vale de todo, sin importar lo que esté de por medio.
Hoy lo que rifa es “hacer negocio” y que prevalezca la ley del más corrupto o el más cínico. No cabe duda que los especialistas en salud mental no se equivocaron con el pronóstico, que en estos tiempos, lo que más iba a haber eran enfermos mentales.
Estimado lector, opine, lea y tome decisiones. Ser crítico es una manera de mantener la salud mental.
Sus amables comentarios a: edla20045@gmail.com
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