De Veracruz al mundo
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POLÍTICA Y MÁS POLÍTICA
María Elena Fisher
2011-01-04 / 21:42:28
Un carro no es un lujo, sino necesidad de transporte
Con qué facilidad se rompen los propósitos de año nuevo en la primera semana, la segunda o al mes… no se diga de intenciones como bajar de peso o hacer ejercicio; de no emitir juicios de valor impensadamente o de 'ahora sí' concluir el trabajo que espera pacientemente en la compu, o de no publicar con frecuencia el negrito (bueno, el prietito para que no haya alusiones personales) en el arroz de la política, pero mientras la política sea un quehacer humano y dada nuestra imperfección, no puedo escribir, le juro, como si viviéramos en Shangri – la, de Hilton, sino en el Veracruz más noqueado de todas las administraciones. ¡Y nos quejábamos de Miguelito!

Tampoco se puede escribir solamente lo negativo del gobernador Duarte porque debe tener fortalezas por descubrir y él no es culpable de que ahí lo hayan puesto, pero lo que necesita con urgencia es posicionarse él solito y su alma ante la sociedad, sobre todo entre la sociedad que no votó por él en la pasada elección y que suma poco más de dos millones de ciudadanos entre panistas, aliancistas y convergentes, más los que no votaron por el cochinero electoral y reposicionarse ante los votantes rojos que creyeron en promesas fallidas y que también crean y fortalecen la opinión favorable o desfavorable de su gobernante. Y la opinión pública a favor, mi estimado lector, le servirá a Duarte para tomar decisiones sin que éstas se vuelvan en su contra, como las leyes de la física: a cada acción duartista corresponderá una reacción en sentido inverso…

Necesitará primero la aceptación general para que las medidas antipopulares como el cobro a la tenencia que trae cuantiosa carga política a cuestas, no nos resulte tan duro tras vanas ilusiones, porque de imponernos tal impuesto (obvio Perogrullo, los impuestos se imponen) nos lo podemos cobrar por ejemplo, al votar en contra de su partido en el 2012, sea por esta abrupta decisión de: “dice mi mamá que siempre no”, o por otras medidas similares que se tomen estos años sobre las rodillas, clásicas de los neoliberales sin conciencia social que no logran aterrizar la macroeconomía considerando como variable importante la débil economía de los hogares veracruzanos, y porque tener un carro ya no es un lujo, sino una necesidad de transporte. Es como el caballo de antes.

Para obtener recursos justos, sería mejor una auditoría a las grandes empresas que compran sus autos familiares, realizan viajes y hasta tienen aviones o yates con cargo a la empresa para deducir impuestos y reducir las utilidades en el reparto. Mejor que se inventen un impuesto a carros de lujo, pero que definan bien el concepto lujo para que nos entendamos; mejor que impongan grandes multas a quienes provocan accidentes de tránsito por manejar borrachos, o como el caso del menor de edad que recién falleció, cuyos padres además de su dolor, tienen responsabilidad al prestarle un carro; mejor que le paren a la ilegal tenencia ¿no cree?

Claro que con un Congreso que se siente parte del gobierno y en consecuencia no responde a las necesidades de la sociedad pueden hacer lo que les venga en gana, pero Veracruz no está para bollos y la posición política de Duarte ante los veracruzanos tampoco. La sociedad quedó muy lastimada y no lo voy a detallar por ocioso, pero el recuento de las tropelías del sexenio anterior continúa siendo tema de cada reunión, como la promesa tan publicitada de no cobrar la tenencia, sólo para ganar votos, y se cancela ahora, afectando directamente el monedero de todos.

Claro que los veracruzanos entendemos que no hay dinero en Veracruz, que estamos quebrados, que Duarte está con una mano atrás y una adelante y que podrá hacer poco, casi nada, porque lo recaudado y lo que le envíe la Federación si se deslinda del innombrable se irá a gasto corriente. Con esa debilidad política a cuestas sólo podrá posicionarse si gobierna al lado de los ciudadanos y para ellos, más que al lado y dirección del político. Revertir la promesa del gobierno anterior es muy arriesgado.

La lectura simple, la deducción popular indica que los ciudadanos paguemos ahora lo que otros se llevaron, cuando una decisión importante para que Duarte logre gobernar por sí mismo, para que logre posicionarse política y socialmente, sería en primer término un llamado a cuentas a todos y cada uno de los ex funcionarios y ex alcaldes que se llevaron nuestros recursos y los de algunos malosos; tanto se llevaron algunos que no tendrían que trabajar por varias generaciones. Entonces sí tendría el apoyo y reconocimiento social y hasta con el pago de la tenencia contribuiríamos, porque el cambio es más que la adopción del arcoíris.

Correo: direccion@acentos.info Esta columna se publica en el diario Política, en gobernantes.com., cronicadelpoder.com, pulsocritico.com, El Metropolitano y otros medios, y si no está ahí, vaya a mi página: www.acentos.info/

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