De Veracruz al mundo
EROS ORTEGA RAMOS
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2020-04-09 / 13:06:55
La ansiedad en los tiempos del Covid-19
Cuando el encierro se convierte en el peor enemigo






Por Eros Ortega Ramos*



Son las 6:00 de la maana. Me levant intranquilo y de mal humor debido a que no pude dormir del todo bien, eso a pesar de que hasta altas horas de la madrugada pude conciliar el sueo. Me despert varias veces durante la noche, mi descanso era ligero y cualquier ruido me alteraba. Intento realizar mis actividades cotidianas desde que el sol comienza a colarse por la ventana; hacer un poco de ejercicio, baarme, tender mi cama, desayunar, concentrarme en mi trabajo, pero me es muy complicado. Para en la tarde poco a poco me percato de que las horas pasan muy lentamente y de que la concentracin cada vez es ms difcil de alcanzar. El corazn comienza a acelerarse, finjo no prestarle atencin.



Despus visualizo en mi mente escenarios pesimistas y en ocasiones fatdicos en donde el estrs siempre est presente; de esos que uno teme que lleguen a convertirse en realidad. Sudo, comienzan a hormiguearme las manos y los pies, siento un ligero dolor en el pecho, bostezo. Casi al llegar la noche ya habr hecho a medias mis pendientes del da, ms los acumulados de das anteriores, pero hay otros que ni siquiera llev a cabo. Los pensamientos negativos ya lograron colarse en mi mente, a estas alturas me es casi imposible controlarlos. Comienza lo que durante todo el da luch por evitar y que considero mi mayor temor; un ataque de ansiedad acompaado de pnico.



Cierro los ojos, tengo muchas ganas de llorar, de huir, de escaparme, de gritar, de golpear. Intilmente me digo a m mismo que no pasa nada, que todo estar bien, que no caer en otra crisis, pero parece que los sntomas nicamente aumentan. Comienza a faltarme la respiracin, mis manos comienzan a entumirse, siento muchas ganas de vomitar, la cabeza me da vueltas y mi pulso est muy acelerado. Por ms de que lucho contra la angustia, los sntomas aumentan ms y ms. Estoy cansado y sin energas para otra de estas desgastantes batallas mentales, as que cedo; dejo que el pnico se apodere de m. Inmvil, un mar de preocupaciones pasa por mi cabeza; Durar mucho tiempo as?, Cundo me volver a suceder esto?, Y si a la otra voy a parar al hospital?, Y si me pasa en un lugar concurrido?, Qu pensarn las personas cuando se den cuenta de mi situacin?, Y si nunca me siento mejor? Y as sucesivamente, puras preguntas negativas se repiten una y otra vez en mi cabeza.



Cuando siento que lo peor ya ha pasado intento despejar mi mente con msica, libros, comida y un poco de cine, respiro profundamente, los malestares del pnico comienzan a desaparecer. Ahora la zozobra plantea de nuevo la interrogante en mi pensamiento; Qu hago para terminar con esto? Deseara tener la respuesta, pero de nueva cuenta no la tengo. Ahora regreso a la realidad despus de haber



pasado por este espantoso evento; fatigado, temeroso, dudoso, incrdulo. La vida tiene que continuar a pesar de la ansiedad.



El anterior relato, estimado lector, es la descripcin ms semejante de lo que se experimenta cuando se tiene un ataque de ansiedad. Si es que a usted en algn momento le ha pasado, creo que tiene una idea, aunque sea mnima, de lo que hablo. Si no, espero que estas palabras le ayuden a imaginarse, siquiera de manera mnima, lo que muchas personas con trastornos de ansiedad experimentan al momento de sufrir alguna crisis de pnico. Suena horrible Cierto? Ahora imagnese vivir una experiencia de este tipo encerrado en determinado lugar. Doblemente difcil, se lo aseguro. Pues eso es lo que debe de estar pasando con varias de esas personas que, en su lucha por vencer a la ansiedad, una pandemia de fcil contagio les vino a complicar todas sus batallas internas que nada fcil son de librar.



Durante todos estos das posteriores a la declaracin de pandemia por parte de la Organizacin Mundial de la Salud (OMS), hemos escuchado una y otra vez en los principales medios de comunicacin una clara peticin emitida por el Gobierno Federal: Qudate en casa. La recomendacin tiene como objetivo concientizar a la poblacin respecto a la importancia que en estos momentos tiene detener la propagacin del Covid-19, y es que hablamos de un virus que adems de que es muy fcil de contagiar, en ocasiones resulta letal para la persona que lo ha contrado. Recordemos que ya ha cobrado la vida de miles de personas alrededor del mundo, principalmente aquellas con alguna enfermedad crnico-degenerativa como la diabetes o la hipertensin.



Por otra parte, en otro artculo de opinin expres la dificultad en la aplicacin de dicha medida respecto a determinados sectores sociales vulnerables que, en ausencia de toda seguridad social, se ven en la necesidad de no acatarla debido a que no cuentan con las posibilidades de subsistencia a comparacin de otros sectores menos vulnerables, tal es el caso de las personas dedicadas al comercio informal; esas que viven al da. Pero lo que en esta ocasin considero muy importante de mencionar brevemente es la situacin de aquel sector poblacional que sufre de algn trastorno mental, como la depresin o la ansiedad.



Debemos de tener presente que no todas las personas interpretan y viven de igual manera un encierro por cuarentena, mucho menos aquellas que lidian, tal y como lo dije anteriormente, con alguna clase de trastorno mental. El slo hecho de considerar la posibilidad de no poder salir a desempear otro tipo de actividades fuera de casa puede ser sumamente agobiante para esas personas que luchan por salir adelante en este tipo de padecimientos. De ah la importancia de la empata que como seres humanos debemos de practicar ante todo aquel que padezca de depresin, ansiedad o pnico, no nicamente por el hecho de que su percepcin de la realidad sea diferente a la nuestra, sino porque inconscientemente podemos contribuir a que dicho padecimiento se agrave a tal punto de convertirse en una patologa con consecuencias desagradables para quien la padece. Seamos



responsables y veamos ms all de nuestra realidad subjetiva, para de esta forma reconocer que, as como hay personas que batallan por una cuarentena que les complica an ms su vivir al da, hay otras que de igual manera luchan por salir adelante al enfrentar un trastorno tan difcil como lo es la ansiedad en estas condiciones.



Gracias por su lectura.



Twitter: @erosuamero



Facebook: Eros Ortega Ramos



Correo electrnico: sociologia_uameros@hotmail.com



*El autor es licenciado en Sociologa por parte de la Universidad Autnoma Metropolitana y actual estudiante de la Maestra en Estudios Polticos y Sociales de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico

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