De Veracruz al mundo
CAMALEÓN
AlfredoBielma
2018-04-14 / 10:13:56
Duarte, el anti Cid
Pareciera sevicia recurrente traer a relación el caso de Duarte de Ochoa cuando en la agenda pública imperan temas de mayor actualidad, pero resulta que convoca a reflexión el caso de quien fuera titular del Poder Ejecutivo veracruzano entre 2010-2016 por las circunstancias que rodearon su incrustación en la política veracruzana y marginalmente en la nacional. Desde el enfoque político y humano este tema sugiere ánimo comparativo porque da oportunidad de evocar experiencias históricas del género humano.



El Cid Campeador, cuenta la leyenda, ganó batallas aún después de muerto, son épicas sus hazañas y heroica su gloria, pero Duarte como ex gobernador y encarcelado habrá podido comprobar ya que el Poder afecta a los débiles y hasta al más pintado, que es, como decía Kissinger, un afrodisiaco para las mujeres y miel para quienes aspiran a conquistarlo. Duarte tampoco podría compararse con Sancho, el de la Ínsula Barataria de El Quijote, porque a este se le concedió la oportunidad de aprender a gobernar y supo de lo débil de la condición humana ante los influjos del Poder, frente al cual puso sabiduría de por medio y evadió convertirse en su víctima. Tampoco pudiera equipararse con el Rey Midas, aquel que convertía en oro cuanto tocaba, porque el exgobernador convirtió en desintegración familiar su fruición por el oro. Recuerda más bien a Craso, el rey lidio que sintiéndose poderoso resolvió emprenderla contra Ciro, el legendario rey Persa, quien lo hizo su prisionero y lo mantuvo a su servicio por largos años. Así terminó Creso, quien durante su reinado presumía a quienes visitaban su reino las riquezas acumuladas como si estas fueran fuente de felicidad.



Esta reminiscencia no es lúdica, aunque sirve para reflexionar sobre una etapa en la historia de Veracruz que por sus implicaciones es digna de ser modelada en narrativa novelesca, de la vida real, que transpire enseñanza sobre el deber ser y el no ser. Javier Duarte es un caso para la reflexión en aquellos que desean incursionar en la política, es un libro abierto para abrevar experiencias y no ser víctima fácil de los efluvios del poder.



¿Es Duarte de Ochoa una víctima del poder? Sin ánimo de excusarle culpas y condenas bien merecidas, todo indica que así es, aunque no menos que la población veracruzana a la que esquilmó.



A estas alturas de los acontecimientos para nadie es un secreto que Duarte de Ochoa no es un hombre dotado para el servicio público pues carece de sensibilidad social y vocación de servicio, prendas que adornan a un político auténtico, y cuando fue encumbrado a la cúspide del poder veracruzano nada indicaba que tuviera experiencia para gobernar esta entidad, una de las más complicadas de la federación mexicana. Pero las circunstancias políticas de México se acomodaron para que cada gobernador impusiera sucesor a modo y Fidel Herrera lo escogió con tal exactitud que, pudiera asegurarse, es lo único que le salió bien, aunque esa decisión llevara implícita la mala fortuna de los veracruzanos.



¿Vio Fidel Herrera en Duarte de Ochoa cualidades para gobernar Veracruz? No era esa una de sus premisas fundamentales cuando buscaba a quien le sucediera para cubrirle sus desarreglos administrativos y financieros, plenos de corrupción; buscaba impunidad y la encontró dejando un sucesor a modo que cargara con sus culpas, tal cual sucedió. En esa sucesión no se privilegió el interés de los veracruzanos, fue una maniobra en defensa propia, se buscaba una víctima y allí se encontraba Duarte.



Y ya en el gobierno, el Poder hizo lo suyo: ensoberbeció al circunstancialmente recién encumbrado, que sin inspiración política ni malicia para actuar con prudencia pronto fue reclutado por la elite gobernante y lo convirtieron en un abastecedor, que ilusamente él interpretó como su incorporación a los grupos de poder nacional, en su prístina inocencia no se percató que compraba status político a través de “amigos” a quienes solo interesaba el peculio que tenía a su disposición. Ya estaba obnubilado, oyó el canto de las sirenas y quizás se sintió a la altura de Richelieu o de Mazarino.



Sí, Duarte es víctima de su impericia y sus circunstancias, mismas que lo colocaron en la encrucijada histórica de Veracruz porque su mala fama contribuyó a cristalizar una alternancia política y es



objeto recurrente de proyectos electorales, su nombre no inspira leyendas como las del Cid Campeador, ni aportaría enseñanzas como las vivió Sancho, pero su comportamiento es la antípoda del deber ser; es ariete que sirve para golpear al partido que sirvió de marco a su escalada hacia el poder; es la antítesis de Sancho cuya sensibilidad e innata inteligencia lo libraron de caer en la estulta vanidad que da el “pinche” poder y porque su vocación era obedecer y servir; a contrario sensu durante seis años aquí nada se hizo desde un gobierno de improvisados, prestos a enriquecerse tomando el erario como botín. Y en esas andamos. alfredobielmav@hotmail.com



13- abril-2018

Nos interesa tu opinión

   Más entradas
ver todas las entradas
• Veracruz violento 2019-06-15
• ¿Qué celebramos? 2019-06-09
• Veracruz ya cambió 2019-06-05
• Todo tiempo pasado fue mejor 2019-05-29
• De la renuncia al cese 2019-05-24
• PRI, ¿Cómo Ave Fénix? 2019-05-18
• Cuitláhuac es honesto 2019-05-12
• El PRD en trance agónico 2019-05-08
• La dramática ruta de Veracruz 2019-05-05
• El pueblo y la democracia 2019-05-01
• Honestidad y gobernanza 2019-04-26
• Acontecer político veracruzano 2019-04-12
• Involución o Restauración 2019-04-05
• Revocación o Reelección 2019-03-15
• ¿Ocaso priista? 2019-03-08
• Parodia Pírrica 2019-03-02
• Fuente Ovejuna en Veracruz 2019-02-23
• Demolición de un régimen 2019-02-15
• Entre la violencia y la disputa política 2019-02-08
• Inicio titubeante 2019-02-01
• La política, apasionante y veleidosa 2019-01-25
• La tertulia 2019-01-23
• “El pueblo manda” 2019-01-11
• El arranque de un gobierno 2019-01-04
• El paso del ganso 2018-12-31
• Relámpagos del cambio 2018-12-14
• Y ¿si el ganso se cansa? 2018-12-09
• Del “sí se pudo” al “me canso ganso” 2018-12-05
• Los dolores del parto 2018-11-30
• México, su disyuntiva histórica 2018-11-23
• Un primer balance del gobierno yunista 2018-11-15
• Entre el Ocaso y la Alborada 2018-11-09
• Nada para asombrarse 2018-11-04
• El Movimiento, ¿llegó para quedarse? 2018-10-28
• El Traje Ibáñez 2018-10-23
• Entre la arrogancia y el nerviosismo 2018-10-19
• MORENA, la “nueva” clase política 2018-10-13
• Punto y Aparte 2018-10-05
• Causas y efectos de la cuarta transformación 2018-09-28
• Reconstrucción Partidista 2018-09-22
• La vorágine noticiosa 2018-09-19
• El juicio de la historia 2018-09-15
• Cambio de régimen, cambio de hombres 2018-09-05
• ¿Nueva Era? 2018-08-31
• La cuarta transformación del PRI 2018-08-10
• Un mes después 2018-08-03
• El Istmo de Tehuantepec 2018-07-27
• ¿Hacia la Cuarta Transformación? 2018-07-20
• PRI, Quo vadis 2018-07-13
• El Movimiento Ciudadano 2018-07-06
• ¿Quién perdió? 2018-07-02
• Su majestad: el Voto 2018-06-22
• Ramos Gurrión, un político guerrero 2018-06-19
• La suerte está echada 2018-06-16
• Las encuestas también militan 2018-06-09
• La cuenta regresiva 2018-06-01
• De la percepción al mito 2018-05-26
• Fuerzas Políticas 2018-05-12
• Polarización política 2018-05-05
• La experiencia electoral mexicana 2018-04-28
• Democracia y Dictadura 2018-04-20
• Equilibrio de Poderes 2018-04-06
• Cruzado el Rubicón, ya no hay retorno 2018-03-31
• Entre el Movientismo y la partidocracia 2018-03-23
• Elección entre tres 2018-03-16
• Elección fundante 2018-03-09
• No es predicción 2018-02-23
• La generación perdida 2018-02-16
• ¿Corrupción, o involución política? 2018-02-09
• Un balance de “precampaña” 2018-02-04
• Campañas, escuela ciudadana 2018-01-27
• Morena, asimilada por La Mafia 2018-01-24
• De la Ideología al Pragmatismo 2018-01-20
• Tres Frentes, Tres candidatos 2018-01-13
• Los motivos del lobo 2018-01-07
> Directorio     > Quiénes somos
® Gobernantes.com Derechos Reservados 2010