El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Inicio
PÚBLICAMENTE CONFIDENCIAL
Adrián Martín Pineda Selvas
2011-08-24 / 22:22:28
LA REVELIÓN DEL JAZMÍN A LA MEXICANA, LA QUE ESTÁ POR VENIR
URGE INCITAR A VOTARLOS, NO A BOTARLOS
apinsel_777@hotmail.com



Unos analistas coinciden en que, uno de los más grandes fallos de nuestro sistema político es la Representación Política. Así es, tenemos una crisis de representación política que en las elecciones intermedias de éste sexenio ya se manifestó y amenazó con colapsar al sistema político, cuando con una campaña mediática la propuesta ciudadana era, salir a votar y anular el voto. Para todos es sabido que la materia prima de un sistema que se aprecie democrático es el voto ciudadano, que éste, le da legitimidad tanto al sistema en sí como al gobernante que ejerce el poder y toma decisiones en representación de una comunidad.

Cuando surgió la campaña de anular el voto se debió a que los candidatos postulados en ese entonces no representaban los intereses de los votantes, como tampoco las propuestas que cada uno de ellos hacían; había quienes de entre la clase política de los tres Partidos, erróneamente sostenían que, anular el voto no hace a éste útil y que si contribuiría al abstencionismo y por otra parte, los que promovían el cruce total a la boleta electoral expresaban que, asistir a la urna electoral y anular el voto, no es abstencionismo electoral, ya que ésta conducta consiste en que el votante no acude a la urna electoral y que presentarse físicamente en la urna e invalidar el sufragio, es reprochar al sistema político actual su ineficiencia, es manifestar su descontento a los políticos.

Para los tiempos que corren en México y más específicamente en materia de Seguridad Pública, se hace más evidente la lejanía del discurso oficial y el sentir ciudadano. La apuesta hasta sus últimas consecuencias del Gobierno Federal de mantener la política violenta, que consiste plomo por plomo contra los varones de la droga y sus sicarios, y por otra parte, sectores muy amplios de la sociedad que le piden al Jefe del Gobierno Federal que modifique esa política - que dicho sea paso, van 50 mil muertos y contando -, ha provocado una gran disyuntiva entre el Gobierno Federal y los comandos ciudadanos – Javier Sicilia, Eduardo Gallo, Isabel Miranda de Wallace -, que por sufrir en carne viva los llamados daños colaterales, ocupan la palestra de esos movimientos y han tenido fuertes discrepancias públicas no solamente con el Ejecutivo Federal, además, con representantes de ambas Cámaras. Ejemplo de éstas realidades deseadas pero diferentes por quienes gobiernan y por los gobernados, es que, cuando Javier Sicilia comenzaba sus movilizaciones demandó el cambio de estrategia de parte del Gobierno Federal para hacer frente a la ola de violencia que agita diferentes ciudades mexicanas; horas después, Genero García Luna, responsable en el Gobierno Federal de aplicar las políticas correspondientes para desarticular a las bandas del crimen organizado, declaró que, “la experiencia que hay en el plano internacional señala que los primeros siete, ocho años del proceso, cuando uno enfrenta este fenómeno con toda contundencia y cambia la parte reglamentaria y los productos policiales”. Es decir, serán los 6 años de éste sexenio y máximo 2 del que viene.

Todas éstas circunstancias políticas que describen rumbos distintos entre la clase gobernada y los privilegiados que gobiernan, hablan de que los mecanismos de representación son todo un fracaso; es decir, los representantes populares no representan a los que votaron por ellos, y esto en perspectiva de la elección del 2012, en la que no solamente estará en disputa la Presidencia de la República, sino que además, la Cámara de Senadores y de Diputados Federales, quiérase o no, trae de nueva cuenta ese reto para los actores políticos – candidatos y sus equipos, Partidos políticos, autoridades -, que recobre vida y con mucho más fuerza, la campaña de acudir a las urnas y anular el voto. Y digo que con más fuerza que nunca pues hoy por hoy se cuenta con un arma ciudadana que ha probado su efectividad y me refiero a las ya afamadas Redes Sociales, que sirvió, por ejemplo, para desmembrar gobiernos autoritarios, como fue el caso de aquellos que conforman al mundo árabe.

En la cacareada y nunca llevada a cabo Reforma Política, indisoluble a la democracia, al sistema electoral y por supuesto, al sistema de representación política, mucho hubiese tenido que ver para hacer frente al reto al que aludo. Una de las joyas de la Reforma Política, para hacer frente a lo impopular que suele ser el representante popular y obligarlo a “trabajar” según los intereses ciudadanos, es la reelección, en éste caso se habla con más insistencia, de la reelección de Legisladores federales, tanto de Diputados como de Senadores, implicando ésta reforma al sistema electoral, que la reelección de estos representante populares, dependerá de los votantes de cada Distrito Electoral, no de sus respectivos Partidos. Pero experimentar esto políticamente, no será posible para las elecciones venideras. Quedará para otra ocasión, cuando las coyunturas electorales no se impongan, cuando la agenda electoral no sea lo único, sino importante, cuando gobiernen estadistas, no hombres de Partido.

Así es, una vez quemado el sistema de representación político anulado un verdadero mecanismo de rendición de cuentas…¿Qué nos queda?:

Un Eugenio Hernández, ex Gobernador de Tamaulipas que dejo a ese Estado como un autentico escenario del viejo Oeste; Un Góber precioso repudiado pero impune; un Juan Molinar Horcasitas y su ABC de cómo salir no quemado entre tanta mugre.

Así pues, por una larga lista de reproches ciudadanos a la clase política, el enemigo a vencer en las próximas contiendas electorales no sólo será el abstencionismo, sino la invitación a salir a votar y anular el voto, y si la tendencia y espiral de violencia no mejora para entonces, entonces el miedo podría paralizar la inquietud de los ciudadanos por emitir su voto y elegir al próximo Presidente de la República. Y ante este escenario muy posible surge la pregunta: ¿Qué legitimidad podrá tener un Presidente de la República que es elegido por un 50% de los que acudieron a votar, tomando en cuenta de lo que si fueron a votar y no anularon su voto es la mitad de los registrados en padrón electoral, si en éste hay un universos – más o menos -, de 72 millones de electores? Con fundamento en este razonamiento, los que elegirán al próximo morador de la Residencia de Los Pinos, son 18 millones. Así las cuentas y las condiciones dadas, el que ocupe la máxima magistratura del país, no será electo ni por el 50% de los empadronados por el IFE y si éstas son polémicas y el que llegue a “la grande” llega muy cuestionado como el mismísimo Felipe Calderón, ¿Qué se le podrá ocurrir para ganar legitimidad?

Nos interesa tu opinión

   Más entradas
ver todas las entradas
> Directorio     > Quiénes somos
® Gobernantes.com Derechos Reservados 2010